Lun. Mar 4th, 2024

La frustración es una emoción universal que todos hemos experimentado alguna vez en la vida, aparece cuando tenemos expectativas positivas y luego no se cumplen. Es una reacción natural, generada por la capacidad interna de las personas para anticipar y esperar ciertos resultados. Si no se maneja adecuadamente, se convertirá en una gran fuga de ansiedad y depresión.

Hay 3 razones que causan frustración:

El primero tiene éxito ante la demora de lo esperado. Por ejemplo, es habitual que tengamos que esperar uno o dos años antes de recibir ganancias por un negocio nuevo. sin embargo, muchos emprendedores novatos se desalentan por las dificultades que aparecen y no son compensados ​​por beneficios inmediatos. Entonces, se frustran y terminan abandonando sus proyectos.

El segundo motivo ocurre cuando se obtiene menos de lo esperado, ya sea en cantidad o en calidad. Un caso puede ser el de un estudiante que dedica muchas horas y esfuerzo a preparar un examen. Por ejemplo, si espera obtener un 10, puede sentirse frustrado si su calificación final es un 8. Es importante prestar atención a sus expectativas, para que pueda obtener el máximo resultado. Bajo esta mirada dicotómica, corremos el riesgo de invisibilizar cualquier otro resultado que también sea válido.

Cuando hay un clima de trabajo, es frecuente que aparezcan otras emociones como el enojo.

El tercer motivo se presenta ante obstaculos que impiden concretar lo deseado. Por ejemplo, muchos empleados sienten frustración ante situaciones de ingratitud, indiferencia o desvalorización en ambientes con jefes autoritarios. Esto se debe a que los trabajadores esperan recibir un reconocimiento mínimo ante el esfuerzo prestado, además de su salario. Cuando hay un mal clima de trabajo, es frecuente que aparezcan otras emociones como el enojo y el resentimiento, que terminan agravando la frustración laboral. En los últimos años se empezó a hablar del salario emocional como una estrategia para mejorar la motivación de los trabajadores.

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¿Cómo gestionar la frustración?

Uno de los principales desafíos a la hora de gestionar la frustración es reconocerla, sin caer en el victimismo o la derrota. Incluso, se puede convertir en un algoritmo positivo si aprendemos a manejarlo de manera adecuada. Por definición, esta emoción ocurre ante expectativas que no se cumplen. Por tanto, el primer paso para afrontarla es identificar si la expectativa es realista. En muchas ocasiones, las nuevas metas y objetos son elevados, fantásticos o improbables. Frente a esta situación, se recomienda leer aquello que esperamos desde una mirada razonable y sensata.

Por otro lado, la expectativa puede ser realista y lo que falla es la estrategia que implementamos para alcanzarla. En estos casos, conviene identificar cual fue el problema y buscar soluciones alternativas nativas para superarlo. Por ejemplo, reconocer los errores, establecer objetivos intermedios, aprender nuevas habilidades, hacer una tormenta de ideas, buscar ejemplos de casos exitosos, saber delegar, pedir ayuda, etc.

Frustración
La expectativa puede ser realista y lo que falla es la estrategia que implementamos para alcanzarla.

La forma de afrontar la frustración es una cuestión muy personal. Como toda emoción, podemos aprovechar la vivencia de cada una de ellas para reflexionar, aprender y ser más conscientes sobre quienes somos.

See that juzg que una emoción es mala o perjudicial, podemos reinterpretarla como una señal que nos indica si debemos continuar o replantear nuestras acciones. En este caso de frustración, es una oportunidad de evaluarse como sus metas y como conquistadores.

*Psicólogo Clínico MP1366 (Chubut) @rodrigojaldo

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