Jue. Jun 13th, 2024

El fin de la beligerancia eterna

«Su cuarto. El resto es paisaje», cliquear (texto del portal subido en febrero que terminará una miniserie).
Aludía a La Doctora, Mauricio, Sergio y Horacio.
Pero después del arrugue de Mauricio, el “estadista noble” (cliquear) pasó a ser cinco.
El rectángulo se convierte en un pentágono.
Salió Mauricio hacia la frescura del paisaje y sousieron al podio Patricia y Javier.
Al cierre tenso del Bazar Persa (cliquear) para las PASO (Elecciones Tóxicas), se desvaneció el pentágono. Volvió el rectángulo.
Quedan Sergio, El Profesional; Patricia, La Montonera del Bien; Horacio, Geniol. y Javier, El C-Boy (león que vence a la manada de leones).
pesa sobre la presencia inmanente, La Doctora se queda afuera.
Cumplió con la clave del emotivo renunciamiento. No apareció en ninguna boleta. Mantener la pólvora húmeda.
Aunque La Doctora, desde el fracaso, conservó extraordinariamente la centralidad.
Como orgánicamente necesita sorprender, La Doctora sorprende otra vez, ahora con su retroceso.
La escudería progresista contempla el panorama con la amargura. La Revolución Imaginaria se aleja. La (Agencia de Colocaciones) Cámpora aparece como deseada.
La cuesta asume la derechización de la sociedad (siempre equivocada).
“Livir es cambiar”, afirmó el poeta Homero Expósito.

Cuatro Monos del Paisaje

La Doctora se quedó como Mauricio, El Ángel Exterminador. Con el polvo perforado.
Ambos, acaso afortunadamente, persisten algunos apartados del escenario.
Entonces se perfora también la eterna continuidad de la beligerancia.
Pesado sobre los amagues y sobreactuaciones, se desplegó un cierto reordenamiento de la política.
En Argentina, al ordenar la política, se acomoda automáticamente la economía.
Cuando se construye confianza sólida, y no líquida, aparece el dinero.
En 2001, por ejemplo, el Fondo dejó de costar a la Argentina 1.500 millones de dólares.
«Vean «Diciembre 2001″, la serie», les sugirió Sergio, a través de Zoom, a la simpática Gita Gopinah y al sigiloso Cubeddu.
Fue desde la sala de pantallas del celebre 5to piso, tan frecuentado por la literatura.
«Para que en 2023 el Fondo no vuelva a ser responsable de otra caída».

La Doctora, desde el fracaso, conserva extraordinariamente la centralidad.

el crucigrama

El Doctor Olmos, Puiggari, es el operador de tiempo completo. Correveidile con iniciativas y redacción propia.
Junto a los irritados gobernadores, Olmos resultó sustancial para que La Doctora resuelva el crucifijo de la escudería que aún conduce.
El Frente de Todos fue rebautizado como Unión por la Patria. Los mismos cambian siempre denumer para que nada cambie.
A través de Sergio, demandó a La Doctora llegó al final del gobierno agónico que la pertenece.
Lo preside aún su penúltimo error. Alberto Fernández, El Poeta impopular. El instrumento que se enfrentó ala. Munido de rencor.
Con el sentimiento de venganza recargado por humillaciones y forreadas. Derivaciones de incompetencia personal.
Pero Alberto modificaría imponer la elección tóxica que ella pretendía evitar. Como también los gobernadores.
Pronto se había instalado, con la prepotencia del puñal, la astucia de Daniel Scioli, Líder de la Línea Aire y Sol. Con la energía renovada por su reconocida diplomacia en Brasil.
Había que bajarlo. Pero necesitaba una revancha. «Y a Scioli no lo baja nadie», proclamaba, orgulloso por haber aprobado el enigmático Test de Bristol.
El Líder popular abría otra ventanilla en el peronismo y asomaban miles de medialunas enarboladas que ansiaban ser mojadas.
Entonces Alberto, a través de Scioli, plantó antes que La Doctora.
Y desde la perversa debilidad Alberto le ganó pulseada a La Doctora. Y al Influencer Máximo, En el Nombre del Hijo.

Las elecciones más tóxicas de la historia

Debieron comerciante. Alberto les tajeo la soberbia. Para disconsuelo de Olmos que iba y venía.
La vida entre la Casa Rosada (Alberto), el Congreso (La Doctora) y el Ministerio de Economía, donde habitaba Sergio, el candidatureo natural.
El Profesional argumentó que no podía, como ministro, ir «a la tóxica» contra «la lista del presidente».
Al elevar a Sergio como tardía de unidad, La Doctora debió claudicar ante Alberto. Brindarle un poco de aire artificial. Proporcionarle, en este juego, otra vida, pero breve.
Y ofrezca en bandeja la viceprésidencia para acompañar a Sergio con algún exponente del albertismo (que nunca existió).
Sin contemplaciones, Alberto lo entregó envuelto a Scioli.
Elige la eficiencia de la versión Premier. Agustín Rossi, El Invicto. Otro fenómeno extraño.
Parte del paisajismo de la llanura santafesina. En cada elección que pierde, El Invicto se sienta habilitado para perder en otra categoría superior.
Y si, pesa al gobierno desastroso, El Invicto con Sergio rompe la mala racha y gana?
La tergiversación teórica admitió, en plena declinación, el fortalecimiento de la escudería.

Cristina Kirchner y Alberto Fernández: «Esto se cierra así»

Las PASO su solo para Patricia y Horacio.
Los cuatro representan tres fuerzas para dirimir las Elecciones Tóxicas.
El resto, siempre es paisaje.
En el fondo, en material presidencial, la inútil PASO solo sirve para paralizar el país y averiguar si Patricia -para ser presidenta por Juntos- tiene más votos que Horacio.
Y para que los infinitos fragmentos de la izquierda paisajista reciten sus letanías por televisión.
Como atrevido y mangan para decir que sus candidatos y bajan a la hora de los bifes.
Ni Javier ni Sergio tienen habilidad interna. Perfectamente pueden ir directos hacia octubre. Por el poder real.
Pero Horacio en realidad está compitiendo con Sergio. Por la hegemonía del centro sustancial (juntos pugnaron, en los noventa, por consagrar a Palito Ortega, que aún es más popular que Scioli).
Mientras tanto la “dura” Patricia, que debe institucionalmente dirimir con Horacio, confrontada, en la práctica, con Javier.
Por las categorías estrafalarias de la derecha (con tendencia a extrema).

Macri, Bullrich y Larreta
Las PASO su solo para Patricia y Horacio.

Patricia sugiere el «cambio rápido». Se resiste precisamente a «bajar un cambio».
Lo esmerila a Horacio con la ayuda explícita de Mauricio. Convocar juntos la tibieza de Geniol.
Pero Horacio, con el recitado del consenso del 70%, y con el verso de «sumar y sumar», para evitar que a Patricia lo corra por derecha le sirvan una radical tarta de trozo de la vieja.
Es Gerardo Morales, El Milagrito. Licencia de corsario en materia represiva.
Pero Horacio se sirve también otro trozo que procede del déprendimiento de la tarta peronista.
Es Miguel Pichetto, El Lepenito Republicano.
En tanto Patricia Alardea ante la sociedad derechizada. Se dispone a implementar los «cambios rápidos» desde el primer día. Oh no. Sin «bajar un cambio».
Su escudería entonces compuso un video de la Montonera del Bien maneja el automóvil del país a 250 kilómetros por hora. Se lleva puesto todo lo malo.
«Con Patricia al comando, invariablemente nos vamos a estrellar».
Lo confirmó un sumador de la escudería de Horacio.

Elisa Carrió bajó su candidata presidencial, pero será candidata al Parlasur en la lista de Rodríguez Larreta

presidencia o nada

Javier, hasta la irrupción de Sergio, fue el animador saludable de las elecciones tóxicas.
Pero el conjunto valoración de su escudería en las provincias instaló la idea de la declinación.
Como si potencialmente el fenómeno Milei fuera una copia del fenómeno Blumberg. Pero desde la economía y no desde la seguridad.
De ser cierto, la declinación de Javier es letal para el Massa-Kirchnerismo. Despeja el camino para la presidencia de Horacio o Patricia.
Peso al entusiasmo de carlos kikuchiEl Taiwanés, tal vez Javier estaba verde para encarar un proyecto nacional.
Pero Javier es el refrán de su discurso, destinado exclusivamente a transformar el país desde la presidencia. No está para despachar en la jefatura del Maxiquiosco.
Milei está para la presidencia o nada. Igual que Facundo Manes, Cisura de Rolando. Otra parte del paisaje que se queda atrás.
How fast you see a vista desde a tren más rápido, incluso, que el automóvil de Patricia.
Manes enviagró a la UCR en 2021. Pero concluyó como víctima de la fuerte vocación viceprésidencial del partido centenario. Con directentes bien formados para el segundo plan.
Pasó que Patricia y Horacio compararon la inteligente decisión de invertir en radicales de provincia.
Cada uno escogió su propio radical duro. De Mendoza, Petri para Patricia, y de Jujuy, Morales para Horacio.
Invertir en radicales es un negocio estratégico inmediato.
Aseguran territorios y relativa austeridad en materia de ambición. Calidad asegurada.