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¿Qué calla César Sena? La charla con el cura, el temor a declarar y la soledad de su celda

¿Qué calla César Sena? El exmarido de Cecilia Strzyzowski (28), la joven Chaqueña que desapareció el 2 de junio pasado, es el único de los siete detenidos –entre ellos sus padres, los líderes piqueteros Emerenciano Sena (58) y Marcela Acuña (51 )– que todavía no se animó a declarar ante el fiscal Jorge Cáceres Olivera. Apenas soltó algunas frases con el sacerdote que lo visitó en su lugar de tención. El apuntó conoció a mamá sin decir demasiado, y después guardó silencio.

El principal acusado, que aparece en una foto con un rasguño en el bol que atribuyó a una clase de jiu-jitsu, había mentido burdamente antes de entregarse. «Me duele la situación porque no sé qué pasa, les di toda la información que tenía de ella. Nunca fut violento con nadie, si alguna vez tuve un conflicto fue porque no había una salida pacífica contra personas que vinieron directamente a agredirme», comprobó en ese momento, cuando se trataba de una familia que insistía en la idea de que Cecilia viviera en Tierra del Fuego por una oferta de trabajo.

César pasó las últimas cinco noches en la oscura soledad de su celda, aislado del resto de los presos. Hasta este sábado 24 de junio estuve en la comisaría Sexta de Resistencia, en el barrio Santa Inés, cerca del Aeropuerto Internacional. Antes había pasado por la Tercera, pero como estaba al lado del calabozo de su padre, la Justicia seguramente su traslado.

Hasta el momento, el presunto femicida solo recibió la visita del cura Rafael Del Blanco, párroco de la Iglesia Santísima Trinidad, ubicada justo enfrente de la sección de Santa Inés.

El sacerdote cruzó la calle para hablar con César, pero no lo confesó porque el joven no estaba dispuesto a decir la verdad. «Yo no lo excuso de nada si es que él llegó a hacer algo, lo mío fue nada más y nada menos que una respuesta humanitaria y también en mi condición de sacerdote para ir a escucharlo», aclaró el religioso, en diálogo con Diario Chaco .

César estaba «angustiado», grabó el cura. Le dijo que su vida estaba arruinada y que estaba muy enojado con su mamá. “Padre, ¿será que alguna vez podrá perdonar a mi madre lo que me hizo? “, preguntó.

Nuevo destino. El principal sospechoso por el crimen de Cecilia podría ser trasladado en las próximas horas a la Alcaidía de Resistencia, donde probablemente siga detenido al menos hasta que se resuelva su situación procesal.

“Aquí se cometieron crímenes de lesa humanidad durante el terrorismo de Estado”, advierte un cartel en El intruso. Esta alcaidía es un Sitio de Memoria. Allí permanecieron detenidos hombres y mujeres en la última dictadura cívico-militar, entre ellos, las víctimas de la Masacre de Margarita Belén, ocurrida el 13 de diciembre de 1976, cuando once militantes fueron fusilados en la ruta 11 y otros cuatro permanentes desaparecidos. Años atrás el arzobispo Carmelo Giaquinta llamó a este establecimiento la «Casa del Horror», por las pesimas condiciones en las que encontré.

Crimea. La sospecha que tienen los investigadores es que Cecilia fue asesinada en la casa de la familia Sena, donde vivian los líderes piqueteros y candidatos en las elecciones pasadas, Emerenciano Sena y Marcela Acuña.

Todavía no se sabe la mecánica –aunque se cree que podría haber sido estrangulada– y la autoría material del femicidio. El fiscal Cáceres Olivera cree que Acuña sería la autora intelectual y que el móvil es económico.

César y Cecilia se casaron el 16 de septiembre del año pasado, pero tres meses después decidieron separarse. La dejó de compartir fotos con su joven marido en sus redes sociales en diciembre del año pasado, aunque su mamá reconoció que seguían juntos. De hecho, el joven declaró que estuvo con ella en el Motel 99 de Resistencia, entre las 5 de la madrugada y las 9 de la mañana del viernes 2 de junio, el día que la víctima fue vista con vida por última vez.

Para los investigadores una diferencia económica entre Cecilia y los Sena derivó en el femicidio. La familia piquetera le había ofrecido una suma de dinero, una propiedad en el barrio Emerenciano y hasta un empleo formal para que se alejara de César. Los querían bien lejos.

¿Qué pasó en la casa? Marcela Acuña reconoció esta semana haber visto un «bulto» en la casa el 2 de junio pasado que «podría ser un cuerpo» pero no dijo nada. Mientras que su esposo se despegó de la escena.

Gustavo Obregón, chofer de la familia Sena, fue el detenido que más datos aportó. Reconnoció haber sacado bolsas de la casa (lo que refuerza la teoría de que Cecilia fue asesinada allí), guió a los detectives en el hallazgo de los objetos quemados que este viernes 23 de junio fueron reconocidos por la familia de la víctima y sugirió a César como the persona that the dio órdenes para destruir de las cosas.

El exmarido de Cecilia directamente no declaró. Prefirió mantener el silencio a sabiendas que sus compañeros de causa –incluidos sus padres– se mostró mejorado a colaborar. Los líderes piqueteros –se sabe– tenían contactos en la política y poder económico –en la casa hallaron seis millones de pesos–. ¿Qué calla César Sena?

La mamá convoca a una nueva marcha

La madre de Cecilia, Gloria Romero, convocó a los quandños a una gran marchada en las calles de Resistencia para pedir Justicia por su hija.

“Juntos somos más. Invito a todas las localidades que vengan a darme una mano el 25/06. Las que pueden hacer pasacalles para que Resistencia se vista de rosa pidiendo Justicia ¡¡¡Por Cecilia!!! Ayúdenme a que no la olviden, que no sea la noticia del momento”, publicó en sus redes sociales.

El viernes pasado, en una conferencia de prensa realizada después de reconocer los objetos pertenecientes a su hija que habían sido quemados, anunció una nueva movilización, la tercera desde que desapareció Cecilia, el 2 de junio pasado.

“Le pido a todo el Chaco, a todas las comunidades, a todas las localidades, que vengan este domingo a apoyarme. Juntos somos más. Yo sé que hacen manifestaciones en todas las localidades, pero este domingo yo los necesito acá”, pidió Gloria.

Marcela Acuña. Líder piquetera y madre del presunto femicida. Declaró que el 2 de junio pasado vio un bulto en su casa y supuso que era un cuerpo.

César Sena. Exmarido de Cecilia. Párate en silencio. El preguntado tiene una cura si alguna vez podría perdonar a su madre, pero no se quiso confesar.

Emerenciano Sena. Jefe del Movimiento de Trabajadores de Desocupados (MTD) del Chaco. Dijo que no estuvo en la casa el día del hecho y declaró inocente.

Gustavo Melgarejo. Casero del campo de los Sena. Trae pistas falsas. Entre otras cosas, dijo haber visto a la chica amordazada en una bombeeta.

Gustavo Obregón. Chofer y colaborador de la pareja piquetera. Fue indagado y guió a los investigadores en el hallazgo de las pertenencias de Cecilia.

Fabián González. Esposa de Obregón y amiga de Marcela. Digamos que la víctima fue descuartizada y sus restos fueron arrojados en distintos lugares de Resistencia.

Las pruebas

◆ Un video de una cámara de seguridad ubica a Cecilia Strzyzowski el 2 de junio en la casa de la mamá de la familia Sena, en la calle Santa María de Oro al 1400. Se la ve ingresar, pero no salir.

◆ Las mismas cámaras registraron a César Sena, exmarido de la víctima, y ​​​​otro hombre sacando unas bolsas del mismo domicilio.

◆ Con base en los datos proporcionados por uno de los detenidos, la Policía halló una validez quemada y distinta pertinente a Cecilia, que este viernes sus familiares reconocieron en el Instituto de Medicina y Ciencias Forenses de Resistencia.

Por Juan José Medina